sábado, 31 de diciembre de 2011

Ascó lamenta la decisión y grupos ecologistas acusan al Gobierno de seguir el dictado de la industria

La Coordinadora Anticementerio Nuclear de Catalunya se ha mostrado satisfecha al entender que con ello se ha respetado la voluntad del territorio y del Parlamento.

Medio ambiente | 30/12/2011 - 19:03h

Tarragona. (Agencias).- El Ayuntamiento de Ascó ha lamentado este viernes la decisión"política" de instalar el silo nuclear al que optaba en Villar de Cañas (Cuenca), y ha recordado que el municipio tarraconense era el único de los nueve candidatos que cuenta con ferrocarril.

"Nos encontramos ante una decisión política, no técnica", ha asegurado el consistorio en un comunicado, en el que a pesar de todo defiende la necesidad de construir un almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares y felicita al municipio conquense por su nominación.

El municipio gobernado por Rafael Vidal (CiU), precisa en su escrito que Ascó "sería el emplazamiento idóneo para minimizar el transporte terrestre" del combustible gastado, precisamente por ya contar con el ferrocarril, en línea con lo defendido hasta el momento.

"Lamentamos profundamente que el Ejecutivo central haya optado por la opción políticamente más sencilla", ahonda el comunicado, que también argumenta que se han obviado otras consideraciones, como la capacidad de la zona para aportar trabajadores y empresas cualificadas para rentabilizar la inversión.

Por ello, Ascó piensa que Catalunya ha perdido la oportunidad de conseguir una inversión de primer orden con capacidad de generar centenares de puestos de trabajo.

Ascó, con dos reactores nucleares en su término municipal, votó en enero de 2010 presentarse al concurso público del Gobierno para acoger el ATC, gracias a los votos a favor de los cuatro concejales de CiU, uno del PSC y dos de independientes.

En todo caso, el ayuntamiento insiste en que la decisión de instalar el ATC de forma definitiva es una "gran noticia desde el punto de vista de la seguridad", precisamente en un momento en el que las dos piscinas de combustible que albergan sus reactores están a punto de llenarse y se ha empezado a construir un almacén en seco para albergar los residuos.

La Canc celebra la decisión

La Coordinadora Anticementerio Nuclear de Catalunya (Canc) ha mostrado este viernes su satisfacción por la decisión del Gobierno de no instalar el silo nuclear en Ascó (Tarragona), al entender que con ello se ha respetado la voluntad del territorio y del Parlament.

En declaraciones a Europa Press, el portavoz de la Canc, Sergi Saladié, ha recordado que 152 ayuntamientos catalanes, las diputaciones de Tarragona y Lleida y el Parlament en tres ocasiones distintas habían votado mociones en contra de la instalación del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares en Catalunya. 

Al "dictado" de la industria nuclear

Greenpeace y Ecologistas en Acción han asegurado que la decisión del Gobierno de llevar el almacén de residuos radioactivos a Villar de Cañas (Cuenca) es "precipitada" y refleja, a su juicio, que el Ejecutivo sigue "el dictado" de la industria nuclear.

En declaraciones a Europa Press, el portavoz de energía y cambio climático de la organización ecologista, Carlos Bravo, también ha criticado el momento en el que se ha producido esta decisión -en época navideña- y el hecho de que no se haya tenido en cuenta la valoración que realizó la comisión ministerial ad hoc sobre los futuros candidatos, donde Villar de Cañas quedó en cuarta posición, superado por Zarra (Valencia), Ascó (Tarragona) y Yebra (Guadalajara).

Por todo ello, ha reiterado que se trata de una decisión "precipitada" que "favorece a las industrias eléctricas y nuclear, en contra de la ciudadanía", porque el almacén temporal centralizado (ATC) es "una instalación peligrosa".

La organización ecologista también rechaza el ATC porque el coste económico es mucho mayor al de otras opciones, como el Almacén Temporal Individualizado (ATI) en los que además desaparece el riesgo derivado del transporte de residuos nucleares.

En este sentido, la responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, ha recordado que "cuesta 20 veces más construir un cementerio nuclear que almacenes temporales en las propias centrales" ya que, según la organización, el coste estimado del ATC es de unos 2.000 millones de euros, en los que se incluyen la construcción, el mantenimiento y el transporte de los residuos nucleares.

Por el contrario, Greenpeace argumenta que el coste de los ATI es menor ya que en España sólo sería necesaria su construcción en las centrales de Garoña (Burgos), Cofrentes (Valencia), Almaraz (Badajoz) y Vandellós (Tarragona).

La organización señala que, teniendo en cuenta que el coste de cada uno de ellos es únicamente de unos 25 millones de euros, debido a que el mantenimiento es mínimo y el transporte innecesario, la diferencia de costes hace "inexplicable" que se escoja está opción en momentos de recortes económicos severos.

Respecto a los residuos nucleares alojados en Francia, motivo por el cual el Estado español entrega en concepto de "fianza" 60.000 euros diariamente, Greenpeace considera que pueden ser realojados en un ATI. En ese momento, Francia devolvería al Estado español el 90 por ciento del dinero aportado.

Por su parte, el portavoz de nucleares de Ecologistas en Acción, Paco Castejón, ha señalado que la decisión del Ejecutivo corresponde "a un motivo político y a los deseos del PP de echar una mano a la industria nuclear", además de cuestionar la rapidez con la que se ha resuelto este asunto, ya que el Congreso de los Diputados instó al Ejecutivo a poner en marcha este proyecto a finales de 2006.

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