miércoles, 18 de enero de 2012

"Solo cinco gramos de aldicarb podría causar la muerte de más de 150 personas o de 3.300 águilas imperiales"

Un insecticida prohibido desde 2003 acabó con las 6 águilas imperiales

ÁGUILA MUERTA EN CIUDAD REAL
Foto: EP/GUARDIA CIVIL


CIUDAD REAL, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

La organización SEO/BirdLife, a través de su proyecto 'Life + Veneno', ha denunciado que los informes toxicológicos han confirmado que las águilas imperiales encontradas muertas en La Encomienda de Mudela, en Ciudad Real, murieron al ingerir aldicarb, un potente insecticida cuya comercialización está prohibida desde el año 2003, debido a su peligrosidad para la salud humana y el medio ambiente.

En nota de prensa han asegurado que a pesar de esta prohibición, el aldicarb es uno de los productos que más se siguen utilizando para preparar cebos envenenados --aparece en el 34 por ciento de los casos--, "lo que indica que seguramente exista un importante stock o un comercio clandestino que permite abastecer de sustancias esta actividad delictiva".

La manipulación de este producto conlleva un grave riesgo para la salud, ya que con tan solo cinco gramos de aldicarb se podría causar la muerte de más de 150 personas o de 3.300 águilas imperiales, han alertado. 

Es por ello que han pedido a las administraciones públicas que tomen "todas las medidas oportunas" para evitar que el veneno siga estando disponible "para los envenenadores".
USOS DEL VENENO

Los cebos envenenados se utilizan para eliminar animales considerados como dañinos para distintas actividades, principalmente para la caza, la ganadería y la agricultura, pero también para la columbicultura o la apicultura.

También se utiliza veneno para eliminar perros y gatos asilvestrados o para disputar rencillas, como método de venganza. El veneno es un método "masivo, no selectivo y cruento, por lo que afecta a muchos ejemplares a los que no va dirigido, entre ellos especies amenazadas y animales domésticos", han criticado.

Asimismo, supone un grave riesgo para la salud pública, ya que las sustancias con las que se preparan los cebos son de una elevada toxicidad. Por ello, está prohibido por la legislación nacional y europea y está tipificado como delito en el Código Penal.
DELITO POCO PERSEGUIDO

Según esta organización, el veneno es un delito que hasta el momento no ha sido "suficientemente perseguido" y son "muy pocos" los casos que llegan a los juzgados, al ser muy difícil dar con los autores de los hechos.

Por ello, "para evitar que casos como éste vuelvan a repetirse", desde SEO Birdlife dicen que es "imprescindible" que continúen las investigaciones sobre el caso, y que éstas se realicen con la máxima pulcritud, con el objeto de que se depuraren todas las responsabilidades.

En estas investigaciones participan los miembros de la Unidad de Venenos de Ciudad Real, creadas en el marco del proyecto 'Life + veneno', además de otros agentes medioambientales de Castilla-La Mancha, la unidad canina y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.

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