martes, 28 de febrero de 2012

¿Habrá contaminación mañana?

Madrid oculta la predicción sobre calidad del aire que años atrás sí hacía pública

El invierno más seco en décadas dispara la polución



Imagen del skyline de la capital tomada ayer desde el parque del Cerro del Tío Pío. / CLAUDIO ÁLVAREZ



Imaginemos que un ciudadano de Madrid, o de fuera de la capital, quiere saber si al día siguiente la calidad del aire será razonable. Porque quiere salir a correr, porque está valorando si coger el coche o usar el transporte público para ir a trabajar... Por lo que sea. Hace unos años podía entrar en la página web del Ayuntamiento de Madrid y consultar una predicción que se elaboraba en la Universidad Politécnica: nivel bueno, admisible, alto y muy alto de, por ejemplo, dióxido de nitrógeno (NO2), el contaminante por el que la capital incumple la legislación europea. Esa información ahora no está disponible. La web municipal anuncia, sin embargo, un “sistema de predicción de la contaminación atmosférica”. Es de uso interno.

Sequía y un enero gris

Madrid incumplió los límites de contaminación por dióxido de nitrógeno en 2010, en 2011, y ahora también empieza mal el año. Durante el mes de enero, las 24 estaciones de la red registraron una media de NO2 de 59 microgramos por metro cúbico, cuando la media anual no debe superar los 40. El invierno más seco en Madrid desde que hay registros ha favorecido la contaminación. El observatorio de Retiro ha recogido entre diciembre y febrero 17,5 litros, cuando la media es de 128.

Ha sido el peor enero de los últimos tres años —los datos no pueden compararse con los precedentes, porque el Consistorio cambió de sitio o eliminó algunas estaciones de medición—. En enero, 22 de las 24 estaciones (incluida la Casa de Campo) superaron los 40 microgramos. La concejal socialista Ruth Porta califica de “escandaloso” el hecho de que el Gobierno municipal siga sin poner en marcha “una sola medida” del Plan de calidad del aire aprobado en diciembre. “Esta semana no parece que el anticiclón se vaya a retirar”, asegura Ana Casal, delegada en Madrid de la Agencia Española de Meteorología. Sí podría entrar una borrasca el lunes de la que viene, aventura.

Madrid ofreció la posibilidad de consultar predicciones a 24, 48 y 72 horas vista durante años. En 2001 contrató un sistema de mantenimiento de la red de calidad del aire a la empresa Sociedad Ibérica de Construcciones Eléctricas (SICE), que a su vez encargó al catedrático de la Politécnica Roberto San José un modelo de predicción que elaboraban potentes ordenadores a partir de múltiples datos.

A finales de 2007 este periódico desveló que el Ayuntamiento había estado publicando en su web predicciones de niveles admisibles de NO2 cuando el modelo de San José auguraba niveles muy altos. En esas fechas, algunas estaciones superaron los 400 microgramos por metro cúbico de este contaminante mientras la web municipal decía que la situación era bastante buena.

Dos años después, el Ayuntamiento prescindió del modelo matemático de predicción de San José, un experto de prestigio internacional que ha trabajado en otras muchas ciudades y para empresas eléctricas. SICE volvió a ganar el concurso para mantener y explotar el “sistema integral de vigilancia, predicción e información de la calidad del aire” en marzo de 2010 por 3,5 millones de euros durante cuatro años. Pero ya no contrató al equipo del catedrático de la Politécnica.

Tanto el Ayuntamiento como SICE se han negado, a petición de este periódico, a precisar quién elabora el modelo de predicción actual. Según la web municipal, el sistema se llama Serena (sistema estadístico de predicción por redes neuronales).

Dos expertos consultados por EL PAÍS aseguran que se trata de un modelo “muy simple”, de carácter puramente estadístico y probabilístico que no funciona correctamente ni en Madrid ni en el resto de España porque su tasa de error es muy elevada. Es útil, añaden, en zonas con meteorología muy estable, como podría ser Holanda. Los sistemas de redes neuronales predicen máximos en un punto, el de la estación, pero no en el entorno, y no calculan en función de las emisiones, sino que solo usan estadísticas, señalan. En la página web de SICE sigue figurando que en Madrid el sistema de predicción es el de la Politécnica, cuando no es así.

El cuestionario que la candidatura de Madrid 2020 ha enviado al COI asegura en el apartado sobre calidad del aire que la capital cuenta con “un modelo de predicción matemático que permite realizar un pronóstico de la contaminación atmosférica en superficie con 24/48 horas de antelación”. No es el único dato incorrecto.

El texto asegura también que las fechas elegidas por Madrid para acoger los Juegos son ideales porque la calidad del aire “está en su nivel óptimo”, cuando en agosto suelen producirse episodios de alta contaminación por ozono troposférico. “La zona de la Villa Olímpica es precisamente de las más afectadas”, asegura Ecologistas en Acción. La ciudad afirma también que cumple “todos los niveles de control de contaminación establecidos por la legislación vigente en España y en la Unión Europea”. No es cierto. Ha superado, tanto en 2010 como en 2011, el límite que marca la UE para el dióxido de nitrógeno.

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