domingo, 30 de diciembre de 2012


Españoles descubren dos nuevos tipos de orquídea en Cuba.

Orquídea
Foto: ANGEL VALE
MADRID, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Vigo, en colaboración con la Unidad de Servicios Ambientales del Parque Nacional Alejandro de Humboldt (Cuba), han descubierto dos nuevas especies de orquídeas caribeñas.

Las islas del Caribe han sido laboratorios naturales y una fuente de inspiración para los biólogos desde hace más de dos siglos. Baste decir que los estudios de Charles Darwin y Alfred Russel Wallace en los archipiélagos tropicales contribuyeron a la aparición de la teoría de la evolución.

En este caso, un equipo de investigadores españoles de la Universidad de Vigo ha descubierto dos nuevas especies pertenecientes a la familia de las orquídeas (Orchidaceae: Laeliinae) en Cuba. Se les ha llamado Tetramicra riparia y navarroi Encyclia. Las dos plantas se encuentran en las zonas oriental y occidental de la isla, respectivamente.

"Las primeras especies descritas, Encyclia navarroi, es una orquídea con flores bastante grandes. Un año más tarde descubrimos las especies Tetramicra riparia, con flores muy pequeñas. Esto último se llama así debido a que crece en las orillas de los arroyos pedregosos en las montañas de Baracoa, una de las zonas más lluviosas y menos explorados en Cuba", declaró Ángel Vale a la Platafroma SINC. Vale es un investigador de la Universidad de Vigo y co-autor de los estudios publicados por la Systematic Botanic and Annales Botanici Fennici.

Darwin estaba muy atraído por la familia de las orquídeas, y las usó para proponer ciertas hipótesis acerca de la importancia de las relaciones entre las flores y los polinizadores para la biodiversidad. Se estima que existen entre 25.000 y 30.000 especies de estas plantas. Sin embargo, los mecanismos que explican esta sorprendente variedad se están descubriendo ahora.

"Podríamos destacar su extraordinaria capacidad para interactuar con diferentes tipos de polinizadores. Contrariamente a la mayoría de las plantas, muchas orquídeas no producen néctar y otras sustancias para compensar a los insectos y las aves que los visitan", explicó el investigador.

A pesar de ello, los visitantes florales son atraídos por los "colores y formas, lo que permite a las plantas de orquídeas reproducción sexual. Esto se conoce como la polinización engaño.

El equipo de investigación de la Universidad de Vigo está estudiando las consecuencias ecológicas y evolutivas de la polinización de las orquídeas engaño que son endémicas de las Antillas Mayores: Cuba, Jamaica, La Española y Puerto Rico. Uno de los misterios que apuntan a resolver es si las orquídeas engaño tienen un mayor taxonómica y diversidad genética de otras especies productoras de néctar.

Vale y su equipo están elaborando estudios en las Antillas no sólo para reconstruir la historia evolutiva de las orquídeas, sino también para analizar el efecto de los polinizadores en la reproducción de las plantas, y cómo esta interacción ha modelado el aspecto colorido de las flores del Caribe.

"A pesar del hecho de que las flores de T. riparia tienen un pétalo central total, al igual que otras especies que constituyen un subgénero endémico de Cuba, y la forma en que crecen es muy similar a un grupo más amplio que parece haber divergido en la vecina isla de La Española. Nuestro trabajo proporciona evidencia molecular de la relación mayor de T. riparia con estas especies en la isla vecina. Esto está en consonancia con la historia geológica de las islas del Caribe, según la cual el extremo oriental de Cuba estaba en estrecho contacto con la tierra ", señaló Vale.

Los científicos están tratando de calcular hace cuántos millones de años esta y otras especies del Caribe vieron la luz del día. Esto les permitirá comprobar si el ancestro de esta especie ya se encontraba en Cuba, o si por el contrario, se desarrolló a partir de un antepasado que colonizó la isla desde archipiélagos vecinos.

"Al igual que con la mayoría de las orquídeas, que no ofrecen una compensación a sus polinizadores, Encyclia navarroi y riparia Tetramicra reciben muy pocas visitas de las abejas. Ésta es una de las razones básicas que garanticen la supervivencia de estas plantas, y también ayudan a proteger a las poblaciones de su polinizadores", explicó el científico.

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