lunes, 25 de marzo de 2013


Ajustar tarifas para obligar al cuidado del líquido, proponen Conagua y ONU
Ciro Pérez Silva
 
Periódico La Jornada
Viernes 22 de marzo de 2013, p. 51

Las tarifas por el servicio de agua potable y de riego tendrán que ajustarse con el tiempo, para de manera paulatina reducir los subsidios, advirtieron funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), al participar en el foro El agua en México: un reto actual, con motivo del Día Mundial del Agua.

Gustavo Paz, de la Conagua, convino en que la reducción de los subsidios y el pago para la recuperación de aguas residuales debe formar parte de la cultura nacional, en tanto que la responsable del Pnuma en México, Dolores Barrientos, sostuvo que deben bajarse también los subsidios destinados a actividades que afectan el medio ambiente, así como invertir en bosques y en todo ecosistema que garantice la recuperación de mantos acuíferos, entre otros.

Los participantes en el foro destacaron que debe actuarse de manera inmediata, toda vez que los recursos hídricos en el país pronto serán insuficientes para satisfacer la demanda social.

Se estima que para 2030, entre 20 y 40 por ciento de la población nacional vivirá una situación de estrés hídrico, por lo que es necesario que actuemos ahora, insistió Dolores Barrientos.

A su vez, Gustavo Paz, gerente de cartera de proyectos de la Conagua, señaló que la planeación es fundamental para afrontar los retos referentes al agua en México, y recordó que el gobierno actual elabora programas de corto, mediano y largo plazos, con estrategias para cubrir las necesidades actuales y futuras sobre el líquido.

Destacó la necesidad de invertir en infraestructura, a efecto de reducir el agua que se desperdicia en las redes de distribución, que llega a ser 40 por ciento, y la que se desperdicia en los hogares, que alcanza un porcentaje similar.


Dijo que por años se ha intentado bajar el subsidio al consumo del líquido, lo cual ha sido difícil debido a la politización del tema. Sin embargo, refirió ejemplos como Chile, donde el agua tiene un costo aproximado de más de dos dólares en promedio por metro cúbico de agua, o Tijuana, con un costo similar. En ambos lugares, dijo, hay un servicio de calidad, pero también existe un consumo racional, algo que no se da en la ciudad de México, donde el costo por metro cúbico es de 80 centavos de dólar.

Gustavo Paz dijo que estos ejemplos evidencian que cuanto más se acerca el pago del usuario al costo real del servicio es mayor el cuidado que tiene la sociedad en el uso de un recurso del que en algunos años van a carecer grandes regiones del país si no se invierte en infraestructura y se cambia la visión de los habitantes sobre el uso adecuado del líquido.

En tanto, Eduardo Benítez, representante adjunto de la FAO en México, puntualizó que en el país 77 por ciento del agua disponible se utiliza en el sector agrícola, lo que obliga a garantizar un uso eficiente para la producción de alimentos.

Explicó que un estudio realizado por el organismo de Naciones Unidas revela la deficiente capacidad institucional para promover un riego eficiente, la incapacidad de medición de los pozos, operación deficiente en riego por gravedad, sobreconcesión y sobrexplotación de los cuerpos de agua, falta de información, minifundismo y otras irregularidades.

Adelantó que la FAO, en coordinación con diversas instituciones gubernamentales del país, ha desarrollado proyectos que fomentan la conservación de suelos, mediante el Proyecto Estratégico de Seguridad Alimentaria.

A este foro, que tuvo lugar en la sede de Pnuma en México, asistieron alrededor de 100 participantes de la sociedad civil, de la academia y de los sectores privado y público.

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